Jesucristo nos mandó predicar
- Detalles
- Categoría: D. Santiago Arellano
El sacerdote tiene como misión principal predicar el Evangelio. Por ello, el sacerdote debe dejar al margen de su predicación tanto sus gustos como sus opiniones personales. La palabra de Dios nos fue revelada por Él mismo de una forma concreta y así es como debe comunicarse a las almas, sin modificarla. D. Santiago Arellano —sacerdote de la «Hermandad de Hijos de Nuestra Señora del Sagrado Corazón»— anima a sacerdotes y fieles a ser verdaderos testigos de Jesucristo, sin máscaras, sin miedo al qué dirán ni a quedarnos solos. Tenemos que predicar la palabra de Dios con valentía.
-
Hoy, debido a la escasez de vocaciones sacerdotales, la cantidad de actividad pastoral que tienen que atender los sacerdotes es desbordante. Dentro de esta situación, el mayor riesgo que corre el sacerdote es acabar en un activismo sin descanso con la posible consecuencia de terminar olvidándose de lo más importante: Dios. Para que esto no suceda, D. Carlos Bou Aliaga, sacerdote de la Archidiócesis de Valencia, ve innegociable hacer diariamente un rato de adoración ante el Santísimo Sacramento, a ser posible a primera hora de la mañana, para ver delante del Señor lo que realmente Él le está pidiendo. Haciendo esto, el sacerdote se asegura actuar siempre según la voluntad de Dios y ayudará mucho más que si se apoyara solo en sus propias fuerzas.
VER TODOS LOS
PODCASTSESCUCHA Y DESCARGA 


